¿Qué es la psoriasis?
La psoriasis es un trastorno crónico, genético, incurable y no contagioso de la piel que se manifiesta de muchas formas distintas. Enfermedad del sistema inmunológico, sus causas aún son bastante desconocidas. La piel sana crece y muda a un ritmo constante que mayoritariamente pasa desapercibido. Este proceso dura aproximadamente un mes. Con la psoriasis, el sistema inmunológico manda señales erróneas que aceleran el crecimiento de las células cutáneas hasta 10 veces más rápido de lo normal.
Mientras la epidermis se espesa con células cutáneas extra, los vasos sanguíneos se dilatan con más flujo sanguíneo para nutrir esas células. Las células muertas se apilan sobre la superficie creando una capa blanca y escamosa sobre un parche de piel inflamada.
Tratamiento para la psoriasis
La psoriasis, dependiendo de su severidad, se trata generalmente con una combinación de luz ultravioleta tópica y terapias sistémicas. La vasta mayoría de estos métodos son difíciles de aplicar y llevan mucho tiempo. Además, muchas de las terapias más efectivas, por ejemplo UVA, UVB o PUVA, pueden acarrear efectos secundarios potencialmente graves, como el incremento del riesgo de cáncer.
El uso de la luz ultravioleta se cree que daña las células de la piel e interrumpe las funciones inmunitarias.
Fototerapia LHE para la Psoriasis
Enfocando el tratamiento desde una perspectiva diferente, la tecnología LHE utiliza luz visible principalmente de los espectros amarillo y verde para cerrar los vasos sanguíneos subyacentes que mantienen la placa psoriásica.
En la psoriasis, los cambios más tempranos observables a nivel de microscopio de electrones se producen en el riego sanguíneo de la dermis papilar. Estos vasos se han implicado como participantes en la patogénesis de la enfermedad facilitando el acceso de leucocitos T a la piel y manteniendo la placa psoriásica.
Empleando los principios de la fototermólisis selectiva,
la tecnología LHE ataca la subestructura rica en sangre de las lesiones psoriásicas. Con su tecnología exclusiva de luz y calor, LHE coagula los vasos sanguíneos cortando efectivamente el suministro de sangre e inhibiendo la respuesta psoriásica.
Todas las ventajas sin las quemaduras
Como pueden atestiguar muchos pacientes psoriásicos, se sabe que la luz del sol ayuda a curar la piel y calmar la inflamación. Por supuesto, el inconveniente es el peligro de quemarse y el incremento de riesgo de cáncer de piel. Igual que con las fototerapias UVA o UVB, cuando la luz del sol penetra las capas superiores de la piel, la radiación ultravioleta bombardea el material genético del interior de las células de la piel y la lastima. De todos modos, los beneficios de la luz del sol y el alivio natural que su calor produce sobre la piel psoriásica no se pueden ignorar.
La tecnología patentada LHE proporciona los efectos calmantes de la luz natural del sol a la vez que elimina el riesgo de quemaduras. La combinación de luz visible, cronometrada con precision en flashes de 35ms, y el efecto curativo fototérmico exclusivo de LHE crea una terapia clínicamente probada que no quema o daña la piel.
La ventaja añadida del calor de LHE permite máxima effectividad en un tiempo de tratamiento mucho más corto, sin efectos secundarios nocivos.
Resultados LHE
Las investigaciones clínicas han verificado hasta un 75% de reducción en las lesiones psoriásicas tras un tratamiento de 2 sesiones semanales durante 5 semanas, y los pacientes experimentando un alivio total del prurito en sólo 2 o3 sesiones.

El tratamiento consistió en 10 sesiones espaciadas en 5 semanas. Los índices globales PSI (Índice de Severidad de la Psoriasis) mejoraron un 65% por término medio, de 8.36 al principio a 2.91.